Vivo en Asunción, Paraguay, y he comprado aquí.
Desde 40.000 € entras en un piso de obra nueva a tu nombre, pagando por cuotas hasta la entrega. Cuando el edificio termina, se alquila los doce meses del año y renta entre el 6 y el 8%. Sin ley de vivienda, sin zonas tensionadas y sin tope a la renta.
Te cuento cómo funciona. Incluido lo que no te va a gustar.
Vivo en Asunción. Investigo a pie de obra, no desde un despacho en Madrid.
He comprado aquí. Mis compras acumulan revalorizaciones superiores al 15% anual. No por suerte: porque compré bien.
Descarto el 90%. El listón está alto: lo poco que pasa el filtro es realmente rentable. Y eso es lo que comparto.
Una propiedad concreta en Asunción, escriturada a tu nombre e inscrita en el registro. Igual que un piso en Valencia: para alquilar, vender o heredar.
No agrupo tu dinero con el de nadie. No gestiono tu capital. No hay participaciones. Yo te enseño lo que compraría yo; el piso y la escritura son tuyos.
Sabes hacer números y los has hecho: el piso alquilado que renta un 4% si nadie deja de pagar, el dinero parado esperando una entrada que cada año se aleja. No te falta criterio. Lo que pasa es otra cosa.
La ley de vivienda cambió el alquiler. Las zonas tensionadas pusieron tope a la renta. Varias ciudades han cerrado el turístico. Ninguna de esas decisiones la tomaste tú, y todas afectan a lo que has tardado veinte años en levantar.
Esto no va de irte de España. Va de que no todo esté en el mismo sitio.
Eres inversor: no necesitas que te dore la píldora, necesitas los dos mercados lado a lado. Aquí los tienes.
Rangos de mercado: estudios del sector y Forbes para el alquiler en Asunción; portales españoles para la renta bruta en España. Los números finos de cada operación concreta —esos— van en el canal, completos.
Sin mapa, esto parece una aventura. Con mapa, es un trámite ordenado. Estos son los cuatro pasos, y en ninguno estás solo.
En el canal ves la oportunidad con sus números completos: precio real, renta estimada, promotora y su historial. Comparas con calma.
Señal para reservar la unidad concreta. Contrato en dólares con la promotora, revisado antes de firmar nada.
Poder notarial y escritura pública ante notario —allí lo llaman escribano—, a tu nombre e inscrita en el registro. Sin subirte a un avión, salvo que quieras venir — y entonces te enseño la ciudad.
Una gestora local se ocupa del inquilino, del cobro y de las incidencias. Tú recibes la renta en dólares; el día a día no viaja contigo.
Renders de las promotoras; las fotos de obra las publico en el canal, semana a semana. Todas en el mismo eje de Asunción y ninguna vendida solo con la palabra de la promotora: fideicomiso, seguro de caución o un banco detrás.
Cada promoción tiene que aprobar dos exámenes. Este es el resumen; el filtro completo, con ejemplos de descartes reales, está aquí.
No hace falta que hoy te veas como un inversor internacional. Basta con querer ver el mercado desde dentro antes de decidir.
Puedes seguir mirándolo desde fuera todo el tiempo que quieras. Lo único que no puedes es comprar a los precios de cuando empezaste a mirar.
Entrar al canal de WhatsAppSolo publico yo: nada de grupo con quinientos desconocidos escribiendo. Entras y sales cuando quieras.
Me paga la promotora cuando alguien compra a través de mí. Tú no me pagas nada —a menos que insistas—, y te llevas el trabajo de filtrado hecho: me he repasado el mercado entero y descarto más del 90% de lo que veo, porque no me vale vender cualquier cosa.
Lo único que te pido es de justicia: si una unidad la has conocido por mí, que la compres conmigo.
No. Todo el proceso se puede hacer a distancia con un poder notarial. Y si quieres venir a ver lo que compras, es buena idea: te enseño la ciudad, incluidas las zonas que descarto.
Sí. Escritura pública ante escribano —el notario de aquí— e inscripción en el registro, a tu nombre. Propiedad plena: la puedes vender, alquilar o dejar en herencia.
Sí, con pasaporte y acreditando el origen de los fondos.
Los estudios de mercado sitúan el alquiler tradicional en un 6–8% y el temporal —estilo Airbnb— en un 8–12%, según Forbes. Pero esos rangos sirven sobre todo para calmar la mente.
Lo que de verdad mueve la rentabilidad es comprar bien: el piso adecuado, en la zona adecuada, al precio adecuado y con las calidades que el inquilino busca. Dos pisos puerta con puerta: uno vacío, perdiendo dinero; el otro lleno, alquilado por encima de mercado. La diferencia no es suerte. Es la compra.
Hay convenio de doble imposición y obligaciones de declaración de bienes en el extranjero a partir de determinados importes. Eso te lo tiene que ver un asesor fiscal. Si no tienes uno con experiencia internacional, te presento al que uso yo.
Sí, y hay al menos cuatro formas de estructurarlo con implicaciones muy distintas. Te explico qué opciones existen; cuál te conviene es una decisión de tu asesor fiscal, no mía.
Las propias promotoras ya construyen pensando en el alquiler, y muchas ofrecen su propia gestión: inquilino, cobro e incidencias. Y si prefieres una gestora independiente, te pongo en contacto con las que conozco.
Aquí mi red juega a tu favor. Cada inversor tiene su tramo: quien compra sobre plano buscando revalorización, quien entra al fin de obra para alquilar cuanto antes, y quien solo compra terminado. Casi siempre hay un comprador natural para tu momento de salida, y puedo buscártelo.
Lo que no hago es garantizarte liquidez: vender lleva su tiempo, como en todas partes, y quien te la garantice te está mintiendo.
Domus Paraguay presta servicios de intermediación en la compraventa de inmuebles. No presta servicios de inversión, gestión de patrimonios ni asesoramiento financiero, fiscal o legal, y no es una entidad autorizada por la CNMV ni por el Banco de España. La información de este sitio tiene carácter divulgativo. Las rentabilidades y revalorizaciones mencionadas se refieren a operaciones pasadas o estimaciones y no constituyen garantía de rendimiento futuro.